Volverse independentista

Un catalán de 27 años, familia de familia, me comentó que se había vuelto independentista después de trabajar dos años en Madrid y ver odio a lo catalán. Le comenté que ese sentimiento es residual, y generado casi en su totalidad como reacción a la tensión independentista. El me respondió que el independentismo que él conocía era una respuesta a esa actitud “españolista”. Argumenté que me parecía normal que haya un mecanismo de retroalimentación pero ¿quién se beneficia, y por tanto alimenta y gestiona esta dinámica? En el lado “unionista” se crea división y frustración, en el lado independentista ganan adeptos.

Política de anécdotas

Me asusta la facilidad con la que discusiones políticas giran en torno a cosas que deberían ser meras anécdotas. Declaraciones que no pasan de ser meteduras de patas o, lo que es peor, frases sacadas de contexto se convierten en herramientas de escarnio.

Nos quejamos del nivel de nuestros políticos, pero nosotros alimentamos ese comportamiento. Lo sé, es fácil dejarse llevar por el periodismo de bufanda político, nos encanta ver lo evidente de la estupidez rival.

Pensad que obtendremos si este es nuestro nivel de exigencia. La elección está en nuestra mano: ideas o chascarrillos.

¿Por qué atribulados?

Atribulados, aquellos que sufren tribulaciones. La definición de la RAE lo deja bien claro:

definicion

Este sitio pretende ser una pequeña vía de escape, un lugar de reflexión, para estos meses que pueden ser críticos en el futuro de España. Pero, lo que es más importante, para el futuro de las personas que habitan en ella.

No soy optimista, solo el tiempo nos dará perspectiva, pero me temo que estamos encarando decisiones críticas en un momento de inmadurez colectiva. Hastiados, desnortados y sin asumir las consecuencias de nuestra propia responsabilidad en esta situación