Soberanismo racional

El debate soberanista ha estado rodeado tradicionalmente de un aura sentimental que ya deberíamos haber superado. Un lugar de nacimiento o residencia no debería definir nuestra identidad, nuestra personalidad o nuestras referencias culturales. A día de hoy nuestra vida no se circunscribe a nuestra localización.

Por eso deberíamos exigir de las administraciones es que no coarten esa libertad y que la respeten. Por esto mismo los nacionalistas quieren pelear en el terreno de los sentimientos y la visceralidad, y de paso unir a la causa a cualquier desencantado. Por eso necesitan adoctrinar. Es una lucha del siglo del XIX en el siglo XXI